lunes, 1 de diciembre de 2014
MARCHA DEL 20 DE NOVIEMBRE EN LA CUIDAD DE MEXICO
La capital mexicana vivió este jueves una multitudinaria marcha convocada por los padres y compañeros de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, la cual fue pacífica en todo su recorrido; sin embargo, se registraron algunos enfrentamientos entre manifestantes encapuchados y policías al inicio y al final de la jornada de protestas.
Alrededor del mediodía, agentes capitalinos se enfrentaron con un grupo de manifestantes encapuchados que acudió a protestar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), y que los atacó con piedras, palos y proyectiles incandescentes. Por la noche, elementos antimotines capitalinos y federales replegaron a manifestantes que les lanzaron diversos objetos, algunos de ellos encendidos con fuego.
En medio de ambos enfrentamientos, una marcha con miles de personas partió de tres puntos del centro de la Ciudad de México hasta llegar al Zócalo capitalino, en un recorrido sin incidentes, según reportaron a CNNMéxico visitadores de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
Los manifestantes partieron del Ángel de la Independencia, del Monumento a la Revolución y de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, y todos los contingentes culminaron en el Zócalo o Plaza de la Constitución.
Hasta las 23:00 horas (local), las autoridades capitalinas no habían difundido una estimación oficial de asistentes. Funcionarios de Protección Civil del DF sólo dijeron que más de 15,000 personas habían partido del Ángel de la Independencia.
El secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Jesús Rodríguez Almeida, informó este viernes en entrevista con Televisa que el número aproximado de participantes fue de 30,000; sin embargo, más adelante comentó que la plancha del Zócalo se llena con 100,000 y reconoció que el lugar estaba lleno. "Yo no tengo la certeza, (pero) fue un número bastante grande", agregó.
Por las calles, los capitalinos acompañaron a los padres y los compañeros de los 43 normalistas de Ayotzinapa desparecidos desde el pasado 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.
"¡Justicia!", "¡No están solos!", conteos del 1 al 43 y reclamos contra el gobierno federal fueron las consignas más escuchadas.
El jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, informó que en toda la jornada de protestas de este jueves hubo 31 detenidos.
El Gobierno del DF tiene "16 puestos a disposición por lo que se refieren a delitos del fuero común" y 15 más fueron puestos a disposición del fuero federal, por lo que el tema corresponde a la Procuraduría General de la República (PGR), indicó Mancera a Televisa la noche de este jueves.
Entre los detenidos por presuntos delitos del fuero común hay un menor de edad y una mujer, señaló.
Evitar un "desaparecido 44"
Tras la llegada de las tres caravanas al Zócalo capitalino, los padres realizaron un mitin desde un templete instalado frente a Palacio Nacional. Ahí exigieron al gobierno que continúe buscando a sus hijos, pues consideran que siguen con vida, y también exigieron evitar que haya un "desaparecido 44".
"Faltan 43 y queremos evitar el 44, porque si permitimos esto hoy, estamos aceptando que se vuelva a repetir mañana", dijo Felipe de la Cruz, vocero de los familiares de los 43 desaparecidos, durante el acto.
"Piensan que el pueblo de México es el mismo del 68, es el mismo del 71, es el mismo del 94. Queremos decirle que se terminó. Hoy, el pueblo de México está parado en esta plaza para exigirle cuentas claras a ese Estado mexicano asesino. (...) Los padres de familia, junto con los alumnos de Ayotzinapa, nos dimos a la tarea de recorrer la parte norte y la parte sur de nuestro país para decirle de viva voz a todo el pueblo de México que ha llegado el momento de exigir justicia", añadió.
Disturbios en el Zócalo
Al finalizar el mitin se dieron disturbios en la Plaza de la Constitución. Algunos manifestantes tiraron proyectiles incandescentes hacia Palacio Nacional, y al menos una persona fue detenida por elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP), luego de que saltó las vallas que protegían a este recinto, según pudo constatar CNNMéxico.
Cientos de elementos de la Polícía Federal y antimotines de la policía del DF se mantuvieron alerta en la calle Moneda, aledaña a Palacio Nacional.
Alrededor de las 21:20 horas, algunos de estos elementos policiales comenzaron a ingresar a la plaza central y fueron avanzando poco a poco; y, en punto de las 21:45 horas, continuaron su avance para replegar a los manifestantes, que les continuaban arrojando objetos (algunos de ellos con fuego) y gritando consignas: "Son pueblo, están defendiendo al lado equivocado".
Media hora más tarde, la Plaza de la Constitución y las calles aledañas estaban totalmente en control de la policía del DF y la Policía Federal.
Visitadores de la CDHDF dijeron a CNNMéxico que contaban con reportes de dos personas heridas, entre ellas un reportero. Y, el viernes por la mañana, el secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal informó que 20 policías de su corporación fueron lesionados durante la jornada, dos de ellos quemados por bombas molotov y 18 con lesiones en la cabeza.
El presidente Enrique Peña Nieto había señalado la tarde del jueves, durante un evento en Campo Marte, que su gobierno rechaza la violencia y no cesará en hacer que impere el orden y la justicia. "Atentar contra las instituciones es atentar contra los mexicanos", dijo.
Manifestaciones en otras ciudades
En otras entidades mexicanas también hubo protestas y marchas. En Xalapa, Veracruz, más de 5,000 personas marcharon y, además de exigir justicia en el caso Ayotzinapa, también reclamaron al gobierno estatal por la situación de inseguridad en la entidad y por irregularidades en la organización de los Juegos Centroamericanos.
CNNMéxico también tiene reportes de marchas en la capital de Colima (con más de 1,000 asistentes); en Puebla, Puebla; en Toluca, Estado de México; en Cancún, Quintana Roo; en Zamora, Michoacán; en Monterrey, Nuevo León; en Oaxaca, Oaxaca; y en Cuernavaca, Morelos.
También hubo manifestaciones por el caso Ayotzinapa en países como Alemania, Australia, Bolivia, Chile, Estados Unidos y Tailandia, entre otros.
Una de esta manifestaciones se realizó frente a la Casa Blanca en Washington, DC, la cual fue organizada por un grupo de mexicanos residentes en la capital estadounidense.
Las investigaciones de la PGR apuntan a que los 43 normalistas, desaparecidos desde hace más de 50 días, fueron atacados por policías municipales de Iguala y de Cocula y entregados al grupo criminal Guerreros Unidos; estos estudiantes presuntamente fueron asesinados e incinerados, según confesaron algunos presuntos delincuentes detenidos. Los restos humanos encontrados por las autoridades fueron enviados a Austria para corroborar su identidad.
Los familiares de los normalistas rechazan que sus hijos hayan sido asesinados y han pedido que sigan siendo buscados con vida, en lo que se cuenta con los resultados genéticos de los restos que se analizan en Austria.
La capital mexicana vivió este jueves una multitudinaria marcha convocada por los padres y compañeros de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, la cual fue pacífica en todo su recorrido; sin embargo, se registraron algunos enfrentamientos entre manifestantes encapuchados y policías al inicio y al final de la jornada de protestas.
Alrededor del mediodía, agentes capitalinos se enfrentaron con un grupo de manifestantes encapuchados que acudió a protestar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), y que los atacó con piedras, palos y proyectiles incandescentes. Por la noche, elementos antimotines capitalinos y federales replegaron a manifestantes que les lanzaron diversos objetos, algunos de ellos encendidos con fuego.
En medio de ambos enfrentamientos, una marcha con miles de personas partió de tres puntos del centro de la Ciudad de México hasta llegar al Zócalo capitalino, en un recorrido sin incidentes, según reportaron a CNNMéxico visitadores de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
Los manifestantes partieron del Ángel de la Independencia, del Monumento a la Revolución y de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, y todos los contingentes culminaron en el Zócalo o Plaza de la Constitución.
Hasta las 23:00 horas (local), las autoridades capitalinas no habían difundido una estimación oficial de asistentes. Funcionarios de Protección Civil del DF sólo dijeron que más de 15,000 personas habían partido del Ángel de la Independencia.
El secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Jesús Rodríguez Almeida, informó este viernes en entrevista con Televisa que el número aproximado de participantes fue de 30,000; sin embargo, más adelante comentó que la plancha del Zócalo se llena con 100,000 y reconoció que el lugar estaba lleno. "Yo no tengo la certeza, (pero) fue un número bastante grande", agregó.
Por las calles, los capitalinos acompañaron a los padres y los compañeros de los 43 normalistas de Ayotzinapa desparecidos desde el pasado 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.
"¡Justicia!", "¡No están solos!", conteos del 1 al 43 y reclamos contra el gobierno federal fueron las consignas más escuchadas.
El jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, informó que en toda la jornada de protestas de este jueves hubo 31 detenidos.
El Gobierno del DF tiene "16 puestos a disposición por lo que se refieren a delitos del fuero común" y 15 más fueron puestos a disposición del fuero federal, por lo que el tema corresponde a la Procuraduría General de la República (PGR), indicó Mancera a Televisa la noche de este jueves.
Entre los detenidos por presuntos delitos del fuero común hay un menor de edad y una mujer, señaló.
Evitar un "desaparecido 44"
Tras la llegada de las tres caravanas al Zócalo capitalino, los padres realizaron un mitin desde un templete instalado frente a Palacio Nacional. Ahí exigieron al gobierno que continúe buscando a sus hijos, pues consideran que siguen con vida, y también exigieron evitar que haya un "desaparecido 44".
"Faltan 43 y queremos evitar el 44, porque si permitimos esto hoy, estamos aceptando que se vuelva a repetir mañana", dijo Felipe de la Cruz, vocero de los familiares de los 43 desaparecidos, durante el acto.
"Piensan que el pueblo de México es el mismo del 68, es el mismo del 71, es el mismo del 94. Queremos decirle que se terminó. Hoy, el pueblo de México está parado en esta plaza para exigirle cuentas claras a ese Estado mexicano asesino. (...) Los padres de familia, junto con los alumnos de Ayotzinapa, nos dimos a la tarea de recorrer la parte norte y la parte sur de nuestro país para decirle de viva voz a todo el pueblo de México que ha llegado el momento de exigir justicia", añadió.
Disturbios en el Zócalo
Al finalizar el mitin se dieron disturbios en la Plaza de la Constitución. Algunos manifestantes tiraron proyectiles incandescentes hacia Palacio Nacional, y al menos una persona fue detenida por elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP), luego de que saltó las vallas que protegían a este recinto, según pudo constatar CNNMéxico.
Cientos de elementos de la Polícía Federal y antimotines de la policía del DF se mantuvieron alerta en la calle Moneda, aledaña a Palacio Nacional.
Alrededor de las 21:20 horas, algunos de estos elementos policiales comenzaron a ingresar a la plaza central y fueron avanzando poco a poco; y, en punto de las 21:45 horas, continuaron su avance para replegar a los manifestantes, que les continuaban arrojando objetos (algunos de ellos con fuego) y gritando consignas: "Son pueblo, están defendiendo al lado equivocado".
Media hora más tarde, la Plaza de la Constitución y las calles aledañas estaban totalmente en control de la policía del DF y la Policía Federal.
Visitadores de la CDHDF dijeron a CNNMéxico que contaban con reportes de dos personas heridas, entre ellas un reportero. Y, el viernes por la mañana, el secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal informó que 20 policías de su corporación fueron lesionados durante la jornada, dos de ellos quemados por bombas molotov y 18 con lesiones en la cabeza.
El presidente Enrique Peña Nieto había señalado la tarde del jueves, durante un evento en Campo Marte, que su gobierno rechaza la violencia y no cesará en hacer que impere el orden y la justicia. "Atentar contra las instituciones es atentar contra los mexicanos", dijo.
Manifestaciones en otras ciudades
En otras entidades mexicanas también hubo protestas y marchas. En Xalapa, Veracruz, más de 5,000 personas marcharon y, además de exigir justicia en el caso Ayotzinapa, también reclamaron al gobierno estatal por la situación de inseguridad en la entidad y por irregularidades en la organización de los Juegos Centroamericanos.
CNNMéxico también tiene reportes de marchas en la capital de Colima (con más de 1,000 asistentes); en Puebla, Puebla; en Toluca, Estado de México; en Cancún, Quintana Roo; en Zamora, Michoacán; en Monterrey, Nuevo León; en Oaxaca, Oaxaca; y en Cuernavaca, Morelos.
También hubo manifestaciones por el caso Ayotzinapa en países como Alemania, Australia, Bolivia, Chile, Estados Unidos y Tailandia, entre otros.
Una de esta manifestaciones se realizó frente a la Casa Blanca en Washington, DC, la cual fue organizada por un grupo de mexicanos residentes en la capital estadounidense.
Las investigaciones de la PGR apuntan a que los 43 normalistas, desaparecidos desde hace más de 50 días, fueron atacados por policías municipales de Iguala y de Cocula y entregados al grupo criminal Guerreros Unidos; estos estudiantes presuntamente fueron asesinados e incinerados, según confesaron algunos presuntos delincuentes detenidos. Los restos humanos encontrados por las autoridades fueron enviados a Austria para corroborar su identidad.
Los familiares de los normalistas rechazan que sus hijos hayan sido asesinados y han pedido que sigan siendo buscados con vida, en lo que se cuenta con los resultados genéticos de los restos que se analizan en Austria.
PADRE LE HABLA A PEÑA
Muerto en vida es
como Felipe de la Cruz Sandoval describe, con desesperación, el estado
de su hijo, quien tras sobrevivir a la masacre de Iguala el 26 de
septiembre, ha perdido las ilusiones de seguir adelante.
“Eran jóvenes, estudiantes, sin armas, solo su voz gritando: Somos estudiantes, no estamos armados”
"Me duele en el alma, en el
corazón, saber que está afectado psicológicamente. Espiritualmente se
siente muerto", lamenta de la Cruz, con el rostro desencajado, en una
entrevista con UnivisionNoticias.com.
Felipe de la Cruz es el hombre que se ha atrevido a encarar al presidente Enrique Peña Nieto.
Y hasta le pidió su renuncia. Es padre de Ángel, uno de los
sobreviviente de Ayotzinapa, de donde también egresó él mismo hace
décadas.
Y por eso no le tembló la voz para
decirle al Presidente de México que no creía en él durante la reunión
que sostuvieron el pasado 29 de octubre en la residencia presidencial
de Los Pinos.
Su valentía se difundió en medios
de comunicación y redes sociales. Hoy cuenta a UnivisionNoticias.com
que desde aquella plática con el mandatario no ha recibido
intimidaciones, pero tampoco lo han llamado ni dado respuesta a sus
reclamos.
"No tengo miedo. Sé que hay algo
que me sostiene firme. El saber que hay posibilidad de que los muchachos
desaparecidos puedan regresar a sus hogares", asegura.
"Tras la desaparición de los
normalistas, 43 comunidades se han quedado sin maestros", subraya de la
Cruz, quien vive de dar clases en Acapulco, Guerrero. Se refiere a las
43 comunidades a las que los 43 alumnos tendrían que ser enviados
después de egresar como maestros a dar clases.
De sus cuatro hijos, tres hombres y
una mujer, su hijo Ángel, de 19 años, es quien cursa el segundo año de
la Normal de Ayotzinapa. El día del ataque de los policías municipales
de Iguala, logró salir con vida.
Los padres de los jóvenes consideran que su reacción fue tardía y escaza, incluso uno de los padres le pidió su renuncia.
Esa noche Ángel, al escuchar cómo
los policías accionaban sus armas contra sus compañeros, corrió detrás
de uno de los camiones para llamar a su papá y advertirle lo que estaba
pasando.
En ese momento, Felipe no se
imaginó lo que harían los policías. Incluso, le dijo a su hijo que se
dejará detener y que al día siguiente lo sacarían porque no estaban
haciendo nada malo.
Ángel, mientras tanto, miraba cómo su amigo Aldo Gutiérrez caía al piso por un balazo en la cabeza.
"Eran jóvenes, estudiantes, sin armas, solo su voz gritando: Somos estudiantes, no estamos armados", reclama De la Cruz.
Su hijo logró refugiarse en una
clínica cercana, cuando llevó a otro compañero herido en la boca. No los
atendieron. Unos militares, en cambio, les restregaron que "si eran muy
hombrecitos enfrentaran la situación".
Al día siguiente Felipe y Ángel se reencontraron.
"Fueron momentos de convulsión
emocional. Venía cabizbajo, triste, sintiendo impotencia porque no
pudieron hacer nada por sus compañeros", relata De la Cruz.
Según Felipe, desde ese día sintió
el dolor de los demás padres de familia que, hasta la fecha, no saben
que ha pasado con sus hijos. Pero se siente agradecido con Dios porque
su hijo está vivo.
“Ese sentimiento me obliga a estar
acompañando al resto de los padres porque mi hijo pudo ser uno de los
muertos, heridos o desaparecidos", explica.
Tras el anuncio oficial de que tres
integrantes de Guerreros Unidos aseguraron haber recibido y ejecutado a
los 43 estudiantes, Felipe y el resto de los familiares mantienen su
postura: para ellos, los jóvenes estarán vivos hasta que les demuestren
lo contrario con pruebas, no con palabras.
"Para nosotros sigue el tormento
psicológico por parte de las autoridades. En las primeras detenciones
los delincuentes habían dicho lo mismo, y los cuerpos resultaron no ser
los de nuestros estudiantes", recuerda.
La lucha de Felipe no termina aquí:
quiere que su hijo vuelva a vivir como un joven normal, que recupere
las ilusiones, aunque eso signifique que tenga que enfrentar más
batallas.
Marcos, estudiante de tercer año de la
Normal de Ayotzinapa, contó que los policías de Iguala se llevaron vivos
a sus compañeros.
La noche del viernes 26 de septiembre policías municipales de Iguala se llevaron vivos a estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, narró Marcos, estudiante de tercer año de dicha escuela.
En entrevista radiofónica con Adela Micha, el normalista narró cómo fueron atacados por policías de Iguala, Guerrero.
“Nos bajaron, nos empezaron a golpear, ahí nos tuvieron, a unos compañeros de segundo, yo les decía que nos se rajaran, pero estaban muy asustados, en el primer autobús empezaron a llevarse a casi a todos, llegaron más patrullas, pero esas nada más fueron a llevárselos.
"Los demás compañeros estábamos ahí cuando estaban subiendo a los compañeros ya no cabían en las patrullas, nos juntamos, estaba llegando un poco de gente, entonces a nosotros ya no nos subieron porque ya no cabíamos.
"Vimos cómo se los llevó la policía municipal, vivos, y conscientes, a algunos se les salían las lágrimas por los golpes o la indignación, pero iban vivos”, relató.
Marcos agregó que todo empezó cuando fueron a pedir tres autobuses para regresar a su escuela luego de botear en la ciudad de Iguala para conseguir recursos para ser sede del encuentro de Normales Rurales para conmemorar el 2 de octubre.
Cuando iban de regreso, las policías los iban siguiendo, cuando de pronto una de las patrullas les cerró el paso y sin previo aviso, y entonces comenzaron a dispararles.
"Ese día fuimos a Iguala. Éramos unos 60 o 70 compañeros.
" Primero empezamos a botear, después nos trasladamos a la empresa donde retuvimos tres autobuses, en esos autobuses hablamos con los choferes, y ellos también aceptaron venirse para acá, les dijimos el motivo, y ya nos los traíamos para la Normal.
"Nosotros ya veníamos para la salida de Iguala pero la Policía Municipal nos empezó a seguir , nosotros, no le tomamos importancia, yo viajaba en el tercer autobús, le dije ahí viene las patrullas, nos comunicábamos por celular, llegando al boulevard, una patrulla se adelantó y se le cerró una patrulla al autobús de adelante y otras más se quedaron atrás", dijo.
El joven de 20 años oriundo de la costa de Guerrero, dijo que no supieron por qué comenzaron a dispararles, ya que ellos se bajaron para saber por qué los impedían el paso.
"Cuando se pararon las patrullas en la parte de atrás, nosotros no nos bajamos del autobús, estábamos esperando a ver qué pasaba; los compañeros que iban a delante me contaron que cuando llegaron las patrullas adelante nos bajamos, les pedimos que nos dejaran pasar, el compañero Aldo fue uno de los primeros en bajar, las patrullas sin decir nada comenzaron a rafaguear arriba. Nosotros nos espantamos.
"Aldo fue el primero que le dieron un balazo porque estaba abajo, a los otros sólo les cayeron los vidrios.
"Nosotros que estábamos en el ultimo autobús estábamos así de órale qué pasa, como al minuto de los primeros disparos nos empezaron a lanzar los disparos en la parte de atrás y la parte de adelante, lo único que hicimos, nos tiramos y comenzamos a arrástranos, me corté en una parte del codo", relató.
Marcos dijo que lo sucedido es indignante y pidió se castigue a todos los involucrados.
“A todos los culpables, al gobernador del estado por la complicidad, ya basta de corrupción, queremos vivir, ya basta que el crimen organizado esté sobrepasando nuestras políticas, queremos justicia para nuestros compañeros, queremos que aparezcan con vida, y si no son nuestros compañeros los que están en ese foso ¿quiénes son?, también merecen justicia”.
La noche del viernes 26 de septiembre policías municipales de Iguala se llevaron vivos a estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, narró Marcos, estudiante de tercer año de dicha escuela.
En entrevista radiofónica con Adela Micha, el normalista narró cómo fueron atacados por policías de Iguala, Guerrero.
“Nos bajaron, nos empezaron a golpear, ahí nos tuvieron, a unos compañeros de segundo, yo les decía que nos se rajaran, pero estaban muy asustados, en el primer autobús empezaron a llevarse a casi a todos, llegaron más patrullas, pero esas nada más fueron a llevárselos.
"Los demás compañeros estábamos ahí cuando estaban subiendo a los compañeros ya no cabían en las patrullas, nos juntamos, estaba llegando un poco de gente, entonces a nosotros ya no nos subieron porque ya no cabíamos.
"Vimos cómo se los llevó la policía municipal, vivos, y conscientes, a algunos se les salían las lágrimas por los golpes o la indignación, pero iban vivos”, relató.
Marcos agregó que todo empezó cuando fueron a pedir tres autobuses para regresar a su escuela luego de botear en la ciudad de Iguala para conseguir recursos para ser sede del encuentro de Normales Rurales para conmemorar el 2 de octubre.
Cuando iban de regreso, las policías los iban siguiendo, cuando de pronto una de las patrullas les cerró el paso y sin previo aviso, y entonces comenzaron a dispararles.
"Ese día fuimos a Iguala. Éramos unos 60 o 70 compañeros.
" Primero empezamos a botear, después nos trasladamos a la empresa donde retuvimos tres autobuses, en esos autobuses hablamos con los choferes, y ellos también aceptaron venirse para acá, les dijimos el motivo, y ya nos los traíamos para la Normal.
"Nosotros ya veníamos para la salida de Iguala pero la Policía Municipal nos empezó a seguir , nosotros, no le tomamos importancia, yo viajaba en el tercer autobús, le dije ahí viene las patrullas, nos comunicábamos por celular, llegando al boulevard, una patrulla se adelantó y se le cerró una patrulla al autobús de adelante y otras más se quedaron atrás", dijo.
El joven de 20 años oriundo de la costa de Guerrero, dijo que no supieron por qué comenzaron a dispararles, ya que ellos se bajaron para saber por qué los impedían el paso.
"Cuando se pararon las patrullas en la parte de atrás, nosotros no nos bajamos del autobús, estábamos esperando a ver qué pasaba; los compañeros que iban a delante me contaron que cuando llegaron las patrullas adelante nos bajamos, les pedimos que nos dejaran pasar, el compañero Aldo fue uno de los primeros en bajar, las patrullas sin decir nada comenzaron a rafaguear arriba. Nosotros nos espantamos.
"Aldo fue el primero que le dieron un balazo porque estaba abajo, a los otros sólo les cayeron los vidrios.
"Nosotros que estábamos en el ultimo autobús estábamos así de órale qué pasa, como al minuto de los primeros disparos nos empezaron a lanzar los disparos en la parte de atrás y la parte de adelante, lo único que hicimos, nos tiramos y comenzamos a arrástranos, me corté en una parte del codo", relató.
Marcos dijo que lo sucedido es indignante y pidió se castigue a todos los involucrados.
“A todos los culpables, al gobernador del estado por la complicidad, ya basta de corrupción, queremos vivir, ya basta que el crimen organizado esté sobrepasando nuestras políticas, queremos justicia para nuestros compañeros, queremos que aparezcan con vida, y si no son nuestros compañeros los que están en ese foso ¿quiénes son?, también merecen justicia”.
Cronología: Paso a paso del caso de los normalistas de Ayotzinapa
A continuación una cronología de los hechos más significativos del caso:
26 de septiembre: Seis personas mueren, 25 resultan heridas y 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecen en ataques a tiros de la policía de Iguala y el grupo criminal Guerreros Unidos.
28 de septiembre: La Procuraduría de Guerrero arresta a 22 policías de Iguala por su "presunta responsabilidad" en los ataques.
30 de septiembre: El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, llama al alcalde de Iguala, José Luis Abarca, a demostrar que no tiene nada que ver con los hechos. El político pide licencia por 30 días y se fuga.
1 de octubre: Aguirre ofrece un millón de pesos (74.000 dólares) a quien dé información que permita hallar a los jóvenes desaparecidos, mientras la fiscalía estatal anuncia órdenes de presentación contra Abarca y el titular municipal de Seguridad, Felipe Flores, cuyo paradero se desconoce.
3 de octubre: La representación en México de la Organización de las Naciones Unidas condena "enérgicamente" los hechos de Iguala, que consideró de "extrema gravedad" y "los sucesos más terribles de los tiempos recientes".
4 de octubre: La Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) asume la investigación sobre la desaparición de los jóvenes y envía "un grupo de investigadores y agentes del Ministerio Público Federal" a Guerrero para encabezar las pesquisas.
6 de octubre: El presidente de México, Enrique Peña Nieto, dice estar profundamente "consternado" por los hechos de Iguala y los califica de "indignantes, dolorosos e inaceptables".
7 de octubre: El Gobierno de EU considera que la "preocupante" desaparición de los 43 estudiantes en México exige una investigación "completa y transparente" y que los responsables sean sometidos a la justicia.
17 de octubre: El Gobierno anuncia el arresto de Sidronio Casarrubias, líder de Guerreros Unidos, grupo criminal que es señalado como responsable de las desapariciones.
22 de octubre: La fiscalía afirma que el alcalde prófugo de Iguala y su esposa, María de los Ángeles Pineda, fueron los autores intelectuales de la represión a los estudiantes, mientras 25 mil personas, en su mayoría vestidas de blanco, marchan por la capital mexicana para exigir que los alumnos aparezcan con vida.
23 de octubre: El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, anuncia que se separa del cargo para "favorecer a un clima político" que permita resolver la emergencia desatada por la desaparición de los estudiantes.
26 de octubre: El Congreso de Guerrero nombra a Rogelio Ortega como nuevo gobernador, quien permanecerá en el cargo hasta el 27 de octubre de 2015, en sustitución de Aguirre.
27 de octubre: Jesús Murillo Karam anuncia la detención de cuatro presuntos miembros de Guerreros Unidos que confesaron haber participado en la desaparición de los estudiantes.
29 de octubre: Peña Nieto anuncia una serie de acuerdos logrados durante una reunión con los padres de los desaparecidos, entre ellos el de fortalecer los esfuerzos de búsqueda, pero los familiares dicen que sus promesas "no son suficientes" e insisten que quieren la aparición con vida de sus jóvenes.
El papa Francisco envía "un saludo especial al pueblo mexicano que sufre la desaparición de sus estudiantes y por tantos problemas parecidos".
4 de noviembre: Abarca y su esposa son detenidos en la capital mexicana, en un operativo sin disparos de la Policía Federal.
5 de noviembre: Abarca es recluido en una prisión federal en el central Estado de México por los delitos de delincuencia organizada, secuestro y homicidio calificado, mientras que un juez federal ordena detención provisional por 40 días a su esposa.
7 de noviembre: Murillo señaló que según tres nuevos detenidos confesaron el crimen, pero aclara que la investigación sigue abierta y los jóvenes seguirán como "desaparecidos" hasta que sean identificados los restos por un laboratorio de Austria.
8 de noviembre: Vándalos queman puerta de Palacio Nacional
10 de noviembre: Tuit de chocolates Crunch sobre normalistas enfurece a Twitter
11 de noviembre: Congreso de Guerrero presenta ante Cabildo de Iguala a Silviano Mendiola Pérez como edil sustituto del municipio.
12 de noviembre: El Papa Francisco se vuelve a pronunciar por el caso Iguala. Expresa su cercanía con México.
- CETEG quema salón de Plenos del Congreso de Guerrero y autos
15 de noviembre: Dan formal prisión contra José Luis Abarca por delincuencia organizada y homicidio.
17 de noviembre: Cuauhtémoc Cárdenas demanda la renuncia de Carlos Navarrete, ya que dice que el partido se encuentra inmerso en un proceso de descomposición.
El presidente promete continuar los esfuerzos para "el total esclarecimiento" de los hechos y castigo a quienes participaron en estos "crímenes abominables", mientras los familiares aseguran que mientras "no haya pruebas", seguirán exigiendo la búsqueda de sus hijos "vivos".
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